Pobreza y discapacidad: una realidad difícil

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En la República Dominicana, muchos niños con discapacidad se enfrentan a graves obstáculos para acceder a la asistencia sanitaria, la terapia y la educación, sobre todo las familias que viven en la pobreza. Según UNICEF, 1 de cada 10 niños del país tiene algún tipo de discapacidad, pero muchos siguen sin tener acceso a una educación inclusiva ni a una atención especializada.

Lucely, una niña de dos años de la comunidad atendida por NPH, es un ejemplo de esta realidad. Debido a su discapacidad, tiene una movilidad muy limitada y no puede hacer muchas cosas por sí misma. Para su madre, cuidar de una niña con necesidades complejas a menudo significaba enfrentarse a la incertidumbre y a decisiones difíciles sin apenas apoyo ni orientación.

Al igual que muchas familias con niños con discapacidad, la familia de Lucely se enfrentó a grandes dificultades a la hora de acceder a atención sanitaria especializada e información. Sin los sistemas de apoyo necesarios, los padres suelen tener que lidiar solos con la enfermedad de su hijo.

El impacto del apoyo centrado en la familia

Gracias al Programa de Discapacidad e Inclusión de NPH, Lucely y su madre se han integrado en una comunidad solidaria que se dedica a mejorar su calidad de vida. NPH coordina las consultas médicas, las citas de seguimiento y los tratamientos especializados, a la vez que ofrece consejos prácticos a la madre de Lucely.

Los terapeutas trabajan en estrecha colaboración con la familia, enseñándole a su madre cómo llevar, colocar y estimular a Lucely de forma segura en casa para favorecer su desarrollo y su bienestar general. Este apoyo continuo ayuda a la familia a entender mejor las necesidades de Lucely y les da las herramientas necesarias para cuidarla con confianza.

Aunque la enfermedad de Lucely no tiene cura, el apoyo que recibe le está ayudando a tener la mejor calidad de vida posible. Y lo que es igual de importante, su madre ha adquirido conocimientos, confianza y esperanza de cara al futuro.

Un llamamiento a una mayor inclusión

La historia de Lucely refleja la realidad de muchas familias de toda la República Dominicana. La inclusión no se limita al acceso a los servicios médicos, sino que consiste en garantizar que los niños con discapacidad y sus familias reciban el apoyo, las oportunidades y la dignidad que se merecen.

Todos los niños merecen la oportunidad de crecer, aprender y participar en la sociedad. Lucely nos recuerda que, aunque sigan existiendo dificultades, la esperanza, el apoyo y la comunidad pueden marcar una gran diferencia.

 

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