El 13 de agosto, 67 niños, niñas y jóvenes dejarán Hacienda San Salvador en Miacatlán y comenzarán un nuevo capítulo en Casa Buen Señor, en Cuernavaca.
Durante casi 50 años, Miacatlán ha estado en el corazón de NPH México, brindando a generaciones de niños, niñas y jóvenes un hogar, educación, atención médica y un fuerte sentido de familia. Mudarse de un lugar con tanta historia y significado representa un cambio importante.
Sin embargo, las necesidades de los niños, niñas y jóvenes han evolucionado, al igual que el enfoque de NPH México para acompañarlos.
La mudanza es el resultado de años de reflexión sobre cómo NPH México puede ofrecer un entorno más parecido al de una familia, al tiempo que brinda a los niños, niñas y jóvenes mayores oportunidades para participar en sus comunidades y desarrollar las relaciones, la confianza y las habilidades prácticas que necesitarán para llevar una vida adulta independiente.

Casa Buen Señor ya forma parte de la historia de NPH México. Durante décadas, el hogar ha servido como residencia para estudiantes de preparatoria y está ubicado cerca de Casa San Salvador, conocida como Casa Nolan, otro lugar que forma parte de la presencia consolidada de NPH en Cuernavaca. Por lo tanto, la mudanza se basa en la larga trayectoria de NPH México en la ciudad.
Para los propios niños, niñas y jóvenes, la transición puede generar tanto entusiasmo como incertidumbre. Acompañar a cada uno de ellos durante este cambio ha sido el eje central de los preparativos.
¿Por qué Cuernavaca?
Miacatlán ha brindado un entorno seguro, afectuoso y de apoyo a generaciones de niños, niñas y jóvenes. Sin embargo, su ubicación rural también ha limitado sus oportunidades de participar regularmente en la vida fuera de NPH.
Cuernavaca ofrece un entorno diferente, al tiempo que permite que los niños, niñas y jóvenes permanezcan dentro de una comunidad de NPH ya establecida.
Los niños, niñas y jóvenes tendrán mayores oportunidades para establecer relaciones fuera de NPH, participar en su comunidad local y desarrollar las habilidades prácticas y sociales que se adquieren a través de las experiencias cotidianas.
Uno de los cambios más importantes será la educación. En lugar de asistir a la escuela dentro del campus de NPH, los niños, niñas y jóvenes asistirán a escuelas locales en Cuernavaca, donde podrán hacer nuevas amistades y establecer una mayor conexión con la comunidad que los rodea.
La ciudad también les abrirá las puertas a museos, actividades culturales, centros comunitarios, talleres e instalaciones deportivas, brindándoles nuevas oportunidades para descubrir intereses, desarrollar talentos y fortalecer su confianza.
Un entorno más parecido al de una familia
La mudanza también cambiará la forma en que se vive el día a día en el hogar.
En Casa Buen Señor, NPH México está implementando su Modelo Cuasi-Familiar, un enfoque diseñado para brindar a los niños, niñas y jóvenes un entorno más parecido al de una familia.
En lugar de alojamientos más grandes, tipo dormitorio, los niños, niñas y jóvenes de edades similares vivirán en grupos más pequeños de seis a ocho personas. Cada hogar residencial ofrecerá mayor espacio personal y privacidad, además de áreas compartidas de convivencia y comedor, así como la presencia diaria de una persona cuidadora dedicada.
La mudanza también permitirá que hermanos y hermanas estén más cerca. Por primera vez, hermanos de diferentes niveles escolares vivirán juntos en Casa Buen Señor. Los niños y las niñas continuarán viviendo en unidades residenciales separadas, de acuerdo con las normativas locales, pero los hermanos tendrán oportunidades de pasar tiempo juntos todos los días en las áreas comunes.
Prepararse para mucho más que una mudanza
Preparar a 67 niños, niñas y jóvenes para una transición tan importante implica mucho más que acondicionar edificios y empacar pertenencias.
La preparación emocional comenzó mucho antes de la mudanza física. Cada niño, niña y joven ha recibido acompañamiento individual por parte de los equipos de psicología y trabajo social de NPH México. Se les ha proporcionado información honesta y adecuada para su edad, así como oportunidades para hacer preguntas, hablar sobre cómo se sienten y expresar sus inquietudes acerca de los cambios que se avecinan.

Este acompañamiento continuará en Cuernavaca. El seguimiento individual periódico ayudará a los equipos a comprender cómo se está adaptando cada niño, niña y joven y a brindar apoyo adicional cuando sea necesario.
El momento de la mudanza también se ha planificado cuidadosamente en función de la educación. Los niños, niñas y jóvenes concluirán el ciclo escolar actual en Miacatlán, se mudarán durante las vacaciones escolares y comenzarán el siguiente ciclo escolar en Cuernavaca, garantizando así la continuidad de su educación.
Una mayor participación en la vida comunitaria también estará acompañada de las medidas de protección adecuadas. Casa Buen Señor mantendrá medidas de seguridad y personas cuidadoras dedicadas, mientras que las actividades fuera del hogar seguirán medidas de protección apropiadas para la edad y las necesidades de cada niño, niña y joven.
Miacatlán sigue siendo parte de la historia
La mudanza a Cuernavaca no disminuye lo que Miacatlán significa para NPH México.
Durante casi medio siglo, Hacienda San Salvador ha sido el hogar de generaciones de niños, niñas y jóvenes. Alberga innumerables recuerdos y relaciones, y seguirá siendo una parte importante de la historia de NPH México.
Su propia historia también continuará. A partir de 2027, NPH México planea comenzar a transformar la hacienda en un centro comunitario, creando una nueva manera para que este lugar histórico siga al servicio de los niños, las familias y la comunidad circundante.
Comienza el próximo capítulo
El 13 de agosto, 67 niños, niñas y jóvenes emprenderán el viaje de Miacatlán a Casa Buen Señor.
La mudanza en sí se realizará en un solo día. Hacer que Cuernavaca se sienta como un hogar llevará más tiempo.
Durante las próximas semanas y meses, acompañaremos a los niños, niñas y jóvenes mientras se adaptan a sus nuevos hogares, comienzan la escuela, hacen nuevos amigos y descubren su comunidad. NPH México continuará dando seguimiento a su bienestar y, lo más importante, escuchando a los propios niños, niñas y jóvenes para conocer cómo están viviendo esta transición.
Esta no es simplemente la historia de dejar Miacatlán. Es el comienzo de un nuevo capítulo, y esperamos poder compartirlo con ustedes.
Más información
Para obtener más información en español sobre la mudanza de Miacatlán a Cuernavaca, visite:






