Rodrigo es un joven de 25 años que actualmente cursa su Año de Servicio Social en la carrera de Medicina, el último paso antes de graduarse. Desde 2018, es parte del Programa de Becas Comunitarias Padre Wasson de Nuestros Pequeños Hermanos (NPH) El Salvador, una oportunidad clave en su camino hacia su meta profesional.
Superando desafíos financieros en la educación superior
Su trayectoria no ha sido sencilla. Durante su primer año de universidad, su familia enfrentó dificultades económicas que comprometieron su continuidad académica. ‘‘Fueron días difíciles, no siempre tenía lo necesario para comprar mis libros u otros materiales de estudio. En ocasiones, llegué a dudar de si debía seguir estudiando o dedicarme a otras cosas. Pero desde que NPH me brindó su ayuda, todo fue distinto’’, recuerda.
El sueño de convertirse en médico inició en su infancia, específicamente, a partir de una experiencia familiar que marcó su vida. Cuando su abuelo enfermó, Rodrigo lo acompañó de cerca y quiso comprender su cuadro clínico, sin embargo, no obtuvo respuestas de lo que sucedía. ‘‘Yo solicitaba información a los médicos que lo trataban, pero no solventaban mis dudas. Eso despertó mi deseo de cambiar las cosas y brindar un servicio oportuno a toda la gente a mi alrededor’’.
Cómo una beca cambió su vida
Por eso, recibir una beca universitaria de NPH representó un punto de inflexión. ‘‘Me abrieron las puertas para poder alcanzar mi objetivo más grande y cumplir mi sueño. Tuve la oportunidad de demostrar mis capacidades y ser un orgullo para mi familia’’, afirma. Asimismo, el acompañamiento integral de la fundación fue esencial en su proceso: ‘‘No podría haberlo logrado sin el apoyo de NPH, en todo momento me brindaron ayuda e interés por conocer mis necesidades. El personal siempre estuvo muy pendiente de mí, dándome consejos, seguimiento y ánimos cuando dudaba de mis capacidades’’.
A lo largo de su formación, Rodrigo enfrentó momentos de gran exigencia marcados por largas jornadas de estudio y noches sin descanso que pusieron a prueba su constancia y vocación. Sin embargo, encontró fortaleza a través de su fe, su familia y el respaldo constante de NPH. ‘‘Nunca me dejaron solo. Con la ilusión de ser lo que algún día soñé, siempre logré sacar energías para seguir adelante’’, expresa el joven.
De la formación médica al impacto en la comunidad
Más allá de las pruebas, su carrera le ha dejado importantes enseñanzas y valores como la humanidad, la humildad, el servicio y la responsabilidad: ‘‘He aprendido más a aplicar la empatía. Y la sonrisa de agradecimiento de las personas hace que valga la pena todo el esfuerzo’’.
Hoy en día, Rodrigo realiza su Año de Servicio Social en un pequeño municipio de la ciudad de Sonsonate, donde brinda asistencia médica primaria a niños, mujeres embarazadas, adultos mayores y población en general. Lo que al inicio representaba incertidumbre por poner en práctica todo lo aprendido, se convirtió en una experiencia gratificante, que comprobó su sueño de brindar una atención adecuada y digna a las personas que más lo necesitan. Además, esto le ha permitido reconocerse a sí mismo como un médico en formación que nunca dejará de aprender ni adquirir más conocimientos a través de cada paciente.
El contacto directo con las comunidades también lo ha acercado a la realidad que enfrentan muchas personas, y a la necesidad que tienen de ser escuchadas, de poder expresarse y de manifestar sus padecimientos. ‘‘Mucha de la población aún vive en condiciones inadecuadas y, con esto, presentan muchas dificultades para llevar un bienestar físico y psicológico’’. Por ello, su vocación sigue firme como desde el primer día: ‘‘Desde el momento que decidí estudiar medicina por mi abuelo, nunca he perdido mi enfoque de brindar una adecuada atención con empatía, amabilidad, respeto y honestidad. Siempre buscaré el bienestar del paciente sobre todas las cosas’’.
Mirando hacia el futuro: retribuir a través de la medicina
Ahora, Rodrigo está cada vez más cerca de cumplir ese anhelo. Llegar hasta esta etapa profesional representa no solo un logro personal, sino también la satisfacción de corresponder al esfuerzo de su familia y al apoyo de NPH en todos estos años. ‘‘Pude demostrarme de lo que soy capaz, de la fuerza que tengo, de mi habilidad para buscar soluciones y, sobre todo, de nunca rendirme ante las adversidades’’.
De cara al futuro, su próxima meta es especializarse en cirugía, con subespecialidad en Ortopedia y Traumatología. Asimismo, sueña con abrir una clínica que brinde consultas gratuitas a la población, como una forma de retribuir lo que recibió durante su formación. De manera especial, le gustaría apoyar directamente a la comunidad de NPH a través de la atención médica, reafirmando su compromiso con quienes han sido parte de su camino: ‘‘Siempre estaré dispuesto a contribuir con mi familia de NPH que me acompañó durante estos años, y nunca me dejó solo’’.
Todo esto, sin duda, tampoco sería posible sin los bienhechores de Nuestros Pequeños Hermanos, quienes contribuyen generosamente a promover la educación y el empoderamiento juvenil y económico. ‘‘Me encantaría poder abrazar a cada una de las personas que forman parte de este maravilloso proyecto. Gracias a su ayuda, mi sueño y el de muchos otros jóvenes puede lograrse. Gracias a todos ustedes, estoy donde siempre deseé estar’’, expresa Rodrigo. Asimismo, comparte un mensaje para otros jóvenes que, como él, buscan oportunidades de superación: ‘‘A quienes desean salir adelante, les invito a nunca rendirse. A pesar que tengan muchas dificultades u obstáculos, el límite lo ponen ustedes mismos. Ustedes deciden quién quieren ser en esta vida; todo depende de su esfuerzo. Y también busquen siempre a Dios en cada una de sus decisiones; cuando se cierre una puerta, Dios abrirá otras y los acompañará en su camino”.
En El Salvador, cientos de jóvenes aspiran a un mejor futuro a través de la educación superior. Sin embargo, la desigualdad social y económica impiden que este sueño sea una realidad para todos. Ayúdanos a ser parte del cambio y a generar oportunidades de desarrollo para la juventud del país. ¡Súmate con tu donación!




