Hoy, su legado sigue vivo a través de los valores de respeto, responsabilidad, amor y servicio, que continúan guiando cada acción dentro de nuestros programas. Durante estos 29 años, NPH Guatemala ha crecido y se ha fortalecido gracias a la implementación de sus cinco iniciativas programáticas, que buscan no solo atender las necesidades inmediatas, sino también ofrecer herramientas que permitan construir un futuro digno. Desde la educación y el acompañamiento familiar, hasta los talleres vocacionales y los programas de empoderamiento, cada paso ha sido una oportunidad para sembrar esperanza. El impacto de este trabajo se refleja en cientos de historias de transformación: niños y jóvenes que hoy son profesionales, comunidades que se fortalecen gracias a las oportunidades generadas por NPH.
Cada vida transformada es un testimonio del poder del amor, la educación y la fe compartida. La celebración de este nuevo aniversario fue un reflejo de esa alegría. Iniciamos con una misa de acción de gracias, en la que recordamos con gratitud todo lo vivido y los logros alcanzados. Luego compartimos pastel, juegos, comida, encuentros deportivos y la tradicional entrega de helados, creando momentos de unión y felicidad. En este aniversario queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento a todos los donantes, padrinos, colaboradores, voluntarios, aliados, beneficiarios y miembros de las juntas directivas local e internacional. Su compromiso, generosidad y fe en nuestra misión hacen posible que sigamos escribiendo historias de éxito.
Hoy celebramos lo que juntos hemos logrado y reafirmamos nuestro compromiso de continuar siendo un hogar, una familia y una oportunidad para quienes más lo necesitan, manteniendo viva la visión del Padre Wasson. Porque en NPH Guatemala creemos que el amor transforma, la educación empodera y la esperanza construye futuro.
¡Gracias por ser parte de estos 29 años de amor y transformación!




